En los GTZ55
y GTZ100 nos concentramos
aparte de la larga vida útil y el montaje
rápido especialmente en un alto nivel de
seguridad durante la operación.

Durante la operación se
requieren las distintas fuerzas. Estas fuerzas
son medidas permanentemente y ajustadas automáticamente
por un control desarrollado para ello. Con ello
el motor genera solamente la fuerza verdaderamente
necesaria.
Si la puerta topa con un obstáculo,
el accionamiento se para inmediatamente y retrocede
automáticamente, con lo que garantiza el
mayor nivel de seguridad.
También durante el paro el
GTZ vigila la puerta. Si alguien trata de abrir
a fuerza la puerta, el accionamiento lo detecta
y se apoya contra ello con toda su fuerza.